- Se considera como pie cavo al exceso de arco o bóveda
plantar.
- Se trata de pacientes que en la mayoría de las ocasiones suelen presentar un pie mas corto de lo
normal, además de unos dedos flexionados en garra, junto con un puente muy alto que les condiciona el calzado.
- El pie cavo puede ser anterior o posterior según apoye con más presión en
la parte anterior del pie o en el talón.
- Suelen presentar sintomatología muy diversa, que pasa por:
- Les cuesta estar parados de pie sin moverse.
- Caminan deprisa con paso cortos.
- Pueden presentar tendinitis en el tendón de Aquiles.
- En los casos de varismo puede ir asociado a dolor en talones.
- Son pacientes en los que son frecuentes los esguinces y torceduras.
- Aparece dolor en el arco del pie (fascitis plantar)
- Presentan lumbalgias frecuentes.
- Presentan metatarsalgias, dolor debajo de los dedos.
- Tiene dificultad para calzarse debido a la altura del medio pie y anchura del
antepié.
- Presentan desgaste excesivo del calzado por el bode externo del tacón.
- Los deportistas de nivel suelen presentar por sobreentrenamiento la
tendencia a esta deformidad, que con el tiempo si no se compensa suele ir a
más, además de ser fuente de frecuentes lesiones ligamentosas, musculares
y óseas en especial al nivel de pie, tobillos y rodillas.
- Tratamiento:
- Estiramientos musculares.
- Practicar ejercicios en planos inestables (ejemplo mantener el equilibrio
sobre pelotas de tenis de forma alternativa en cada pie.)
- El tratamiento ortopodológico se centrará en la compensación del varismo y
estabilización del arco interno, evitando su tensión y la de la fascia plantar.
- La confección de las plantillas se realizará a medida para cada paciente y
con los materiales adecuados a la deformidad y actividad que desarrolle el
paciente, sobretodo si es de carácter deportivo.
- Es importante el uso de calzado fisiológico, preferentemente con suela de goma, acordonados y
con los tacones anchos para evitar la lateralización del pie.
- Todo tratamiento ortopodológico será controlado periódicamente por el podólogo para valorar el grado de corrección o compensación.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos
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