- Los hongos son microorganismos que aprovechan la falta de luz y alta humedad para desarrollarse, o
aprovechan la bajada de defensas en estados de
enfermedad general o sistémica o las patologías vasculares y las heridas para
infectarnos.
- En los pies, los hongos pueden afectar a la
piel y las uñas.
- En la piel afecta preferentemente a la piel que existe entre los
dedos y la planta, en ocasiones se limita a dos solo espacios interdigitales, suelen ser el
del 3º, 4º y 5º dedos y normalmente lo conocemos con "pie de atleta".
- Se observa:
- Lesión con descamación y de aspecto macerado (muy húmedo y blanquecino).
- Picor intenso en especial nocturno y sensación de quemazón.
- Zona enrojecida o la presencia de grietas o fisuras en la piel.
- La piel de los pies muy húmeda y con mal olor (podobromihidrosis).
- En la uña se llama "onicomicosis" y en la mayoría de los casos no produce ningún síntoma referente a dolor, picor, etc., aunque sí provoca cambios en la coloración y textura.
- Se aprecia:
- Uñas afectadas presentan un aspecto más amarillento.
- Aparición de manchas blanquecinas a modo de islotes debajo de las uñas.
- En casos más avanzados se produce el despegamiento de la uña.
- La aparición debajo de las uñas de una materia orgánica con aspecto de serrín blanco.
- Surcos de forma longitudinal y pérdida de la transparencia de la uña.
- Las infecciones producidas por hongos pueden prevenirse:
- No camine descalzo en zonas públicas.
- Las personas con sudoración excesiva (hiperhidrosis), deben tener especial cuidado en
la sustitución de calcetines y calzado húmedos.
- Es importante la alternancia del calzado
para evitar el acumulo de humedad, en particular en los calzados deportivos, en los que la
transpiración es más difícil.
- Utilice zapatos y calcetines de fibras naturales o con buena transpiración, efectuando cambio diario.
- Secarse los pies de forma correcta, de forma especial en los espacios interdigitales, entre los dedos, ayuda a prevenir las infecciones.
- Utilice un jabón que proteja el manto ácido de la piel.
- No intercambie calzados y calcetines con nadie.
- Observe sus pies con frecuencia, y en caso de presentar cualquier anomalía CONSULTE A SU PODÓLOGO.
Fuente: Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos
Para acceder al archivo original, haga click aquí. |